sábado, 17 de agosto de 2013

Conmemoración del fallecimiento del Gral. José de San Martín.

La figura de San Martín, no se agiganta por los laureles ganados en los campos de batalla, ni por su estatura de libertador, sino por su personalidad, asociada a valores que el país siente como propios.
San Martín es, por antonomasia, el Padre de la Patria. Las estadísticas revelan que, para el común de los argentinos, San Martín es nuestro héroe máximo; basta simplemente con recordar nuestros festejos escolares para advertir el lugar que ocupa en nuestro imaginario. No es objeto de discusión, como suelen serlo Rosas, Rivadavia o Sarmiento. La valoración del personaje es unánime en todos los sectores.
Don José de San Martín es un personaje importante, valioso y elevado a la categoría de mito, un ejemplo de “noble y grande patriotismo” tras la independencia de los países de Sudamérica. Como sabemos, bajo el esfuerzo, la dedicación y por supuesto la sangre que se vertió en el suelo americano, se construyeron las naciones americanas.
Todos sabemos que su ejército estuvo compuesto en su mayoría por integrantes de los pueblos originarios, negros, arrieros y campesinos. También que legó su sable a Juan Manuel de Rosas. Todas estas y tantas otras acciones, que no serán desarrolladas en este discurso, permiten que se lo admire por el conjunto de la sociedad argentina.
Pero lo que hoy remarcaremos, es que aparte de la instrucción militar que recibieron de él mismo los que con él combatieron, para San Martín fue sustantiva la formación de un espíritu independentista basado en, el diálogo, las enseñanzas de normas de urbanidad, el cumplimiento y puesta en práctica de valores humanos como medida urgente.
Por aquellos años, ardía en el pueblo argentino, el espíritu de la Revolución, lo cual implicaba una transformación radical en el pensamiento, así como una participación activa de todas las clases populares, ignoradas hasta ese momento por el dominio colonial.
En la historia de la cultura popular argentina, estos sectores populares dejaron su impronta a través de distintas formas de expresión, que contribuyeron al conocimiento de la historia de la causa emancipadora.
San Martín mantenía la convicción, instaurada por Mariano Moreno y Belgrano, de que mientras no se transformara la vieja educación conservadora, por otra de carácter liberal, no habría concientización en los hombres para luchar por la propia libertad.
La educación no estaba al margen de esta ola revolucionaria en defensa de los pueblos sudamericanos.
También organizó la creación del Museo Arqueológico, con el objetivo de conservar piezas pertenecientes al Imperio Inca, sin ninguna importancia para la conquista así como viejas pinturas y esculturas donadas, y la preservación de monumentos; esto creía necesario para la revalorización y conocimiento de la cultura de los auténticos dueños de estas tierras.
Al igual que en Perú, San Martín impulsó la creación de la primera Biblioteca Pública Nacional en Mendoza, con donaciones de su vasta biblioteca personal. Y en el Perú, entre otros tantos aportes fundacionales para la educación, impuso en forma obligatoria la alfabetización de los negros y aborígenes, al mismo tiempo que el aprendizaje de un oficio industrial para una posterior inserción laboral digna. Todo esto absolutamente ignorado para la educación del dominio colonial.
La importancia, lo relevante del acto que hoy llevamos adelante, es justamente una de las demandas que enunció el Gral. José de San Martín, y que los alumnos de 4to año enunciarán a continuación:

Ø  “Al americano libre le corresponde transmitir a sus hijos la gloria de los que contribuyeron a la construcción de la patria.”

Ø   “La ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que abre la puerta de la abundancia y hace felices a los pueblos.”

Ø  “La biblioteca es destinada a la ilustración universal, más poderosa que nuestros ejércitos para sostener la independencia.”

Ø  “Deseo que todos se ilustren en los sagrados derechos que forman la esencia de los hombres libres.”

Ø  “Para defender la libertad se necesitan ciudadanos, no de café, sino de instrucción y elevación moral.”

Ø  Debemos dar cuenta que la patria no se hizo sola y su trascendencia, según sus palabras pretende que “la juventud forme las más fuertes columnas sostenedoras de la libertad y del decoro nacional”.

Ø  El mejor gobierno, no es el más liberal en sus principios sino aquel que hace la felicidad de los que obedecen empleando los medios adecuados a este fin. 

Ø  Conozca el mundo que el genio americano abjura con horror los crueles hábitos de sus antiguos opresores, y que el nuevo aire de libertad empieza a respirarse, extiende su benigno influjo a todas las clases del Estado. 


Ø  Presencié la declaración de la independencia de los Estados de Chile y el Perú: existe en mi poder el estandarte que trajo Pizarro para esclavizar el imperio de los Incas, y he dejado de ser un hombre público; he aquí recompensados con usuras diez años de revolución y guerra. Mis promesas para con los pueblos en que he hecho la guerra están cumplidas: hacer su independencia y dejar a su voluntad la elección de sus gobiernos. 




Discurso leído en el acto del día viernes 16 de agosto 2013 en la Escuela de Comercio N· 12 DE 21 "Juan XXIII". Prof. Emiliano Viviani